La globalización del terror y la violencia sagrada del imperio
Synopsis
El mercado de armas se convirtió en una de las estrategias más rentables del capitalismo moderno, al superar exitosamente la rentabilidad producida por los enlatados televisivos, los videos y las películas de mal gusto ofrecidas por la farándula norteamericana y europea. Las potencias capitalistas encontraron en el mercado de armas la mejor opción para poner a rentar sus capitales y, a su vez, distribuir el hambre y la miseria por el mundo. Los principales productores de armas en el planeta: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Rusia y China, han visto en la confrontación armada una de las principales razones para seguir manteniendo la rivalidad entre los pueblos y civilizaciones. Es decir, la depredación del capital transciende a los campos de batalla en donde sus objetivos son precisamente la consolidación de una cultura capitalista universal, basada en la explotación de la fuerza de trabajo y en el poder de unos cuantos países industrializados sobre una mayoría de neocolonias demolidas por el atraso.





















